Noche otoñal, en la calle llueve y hace frío, una de esas noches a la luz de una buena fogata y si puede ser en compañía mucho mejor. Voy a tener suerte, mucha suerte, porque mi amiga Susana viene a la ciudad con una compañera, me ha llamado y llegaran sobre las 10 de la noche. Voy a encender el fuego y a prepararme para una noche de lujuria y desenfreno porque Susana es una hembra caliente que siempre le ha gustado follar conmigo y por lo visto su amiga es como ella. Así que esta noche cenaré doble, doble ración de conejo para mí solo. Porque yo me lo merezco….y mi rabo también.
